Fósiles Vivientes: Cápsulas del tiempo biológicas

El término «fósil viviente» se usa para especies que han permanecido casi idénticas a sus ancestros registrados en fósiles de hace millones de años. Son los verdaderos sobrevivientes de las grandes extinciones masivas.

El ejemplo más famoso es el Celacanto, un pez que se creía extinto hace 66 millones de años hasta que uno apareció en una red de pesca en 1938. Su anatomía es una ventana directa a la era de los dinosaurios.

Otros ejemplos incluyen al cangrejo herradura, cuya sangre azul es vital para la medicina moderna, y al árbol Ginkgo Biloba, que ha visto nacer y morir continentes enteros sin cambiar su estructura básica.

¿Por qué no evolucionan? La respuesta suele ser un hábitat estable y un diseño biológico tan eficiente que la selección natural no encuentra nada que mejorar. Si algo no está roto, la naturaleza no lo arregla.

Estudiar a estos organismos permite a los paleontólogos entender cómo eran los ecosistemas antiguos y qué estrategias de supervivencia permiten que una especie perdure a través de eones de cambios geológicos.


  • Referencia: Casane, D., & Laurenti, P. (2013). Why coelacanths are not ‘living fossils’. BioEssays.

Deja un comentario

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑